Blog/Técnicas quirúrgicas
Existen distintas tecnologías que asisten la lipoescultura tradicional, como los sistemas motorizados tipo MicroAire, el ultrasonido (comúnmente conocido por la marca VASER) y la radiofrecuencia; ninguna sustituye el criterio clínico ni garantiza por sí sola un resultado superior.
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Es la técnica base: se infiltra una solución con anestésico local y vasoconstrictor en el tejido graso antes de aspirar con cánulas manuales conectadas a un equipo de succión. Es un método ampliamente estudiado y utilizado desde hace décadas.
Estos dispositivos generan un movimiento vibratorio rápido en la cánula que facilita la disgregación del tejido graso, lo que puede reducir el esfuerzo físico del cirujano y, en algunos casos, el tiempo quirúrgico. No modifica de forma directa la calidad de la piel, pero puede facilitar un modelado más preciso en manos experimentadas.
El ultrasonido emulsifica la grasa antes de aspirarla, lo que en teoría puede facilitar la extracción en zonas fibrosas o en retoques. La radiofrecuencia, por su parte, aplica energía térmica controlada que busca estimular la contracción del tejido y podría favorecer cierta retracción cutánea, aunque el grado de este efecto varía entre pacientes y no reemplaza a la abdominoplastia cuando existe exceso importante de piel.
Ambas tecnologías requieren capacitación específica y un manejo cuidadoso de los parámetros de energía, ya que un uso inadecuado puede generar quemaduras superficiales o irregularidades.
La elección depende del volumen a tratar, la zona anatómica, la calidad de la piel del paciente y la experiencia del cirujano con cada tecnología. En la consulta se explica qué método se propone y por qué, sin ofrecer promesas de resultados específicos, ya que la respuesta individual varía según factores biológicos propios de cada persona.
El manejo del dolor depende del protocolo anestésico y de los cuidados postoperatorios más que de la tecnología usada; en general las molestias son similares entre técnicas cuando se aplican correctamente.
No. La radiofrecuencia puede favorecer cierta retracción cutánea leve, pero no corrige el exceso de piel significativo ni la diastasis de rectos.
No existe una técnica universalmente superior; la más adecuada depende de la valoración individual que realiza el cirujano en consulta.
Autor
Dr. Daniel Hasfield Sarabia
Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva. Céd. Prof. 9535377 · Céd. Esp. 13427815, verificables en el Registro Nacional de Profesionistas de la SEP. Miembro del CMCPER. Tus datos personales se tratan conforme a la LFPDPPP.
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