¿Qué corrige realmente una abdominoplastia?
Tres cosas: el exceso de piel, la debilidad de la pared abdominal y, cuando se combina con lipoaspiración, la grasa localizada del flanco y la cintura. Al reparar los rectos, la cintura se estrecha y el abdomen recupera soporte; ese componente funcional es el que distingue a la abdominoplastia de cualquier tratamiento no quirúrgico.
También permite tratar cicatrices previas de cesárea y hernias umbilicales pequeñas, siempre que se documenten en la valoración y en los estudios preoperatorios.

